«Consideramos que la renovación reiterada de la certificación EcoZert es una clara señal de que hemos tomado el camino correcto con nuestra estrategia ESG», subraya Bernhard Funke, director general de Märtens. Una instalación fotovoltaica propia en el tejado de nuestra nave de producción en Flensburg, puntos de recarga eléctrica en nuestras instalaciones, así como el leasing de coches y bicicletas eléctricos para los empleados son solo algunos de los elementos de un amplio paquete que se ha puesto en marcha en el marco de esta estrategia. Marvin Weigel, director de la cadena de suministro de Märtens, ve otros efectos positivos: «En última instancia, la certificación EcoZert también refuerza la fidelidad de nuestros clientes. Ofrece la seguridad de contar con Märtens como socio fiable, con visión de futuro y que actúa en consecuencia».
Para obtener el sello de calidad EcoZert, es necesario superar una auditoría anual que incluye un cuestionario y la revisión de las cuentas anuales. En este proceso se exigen altos estándares en materia de sostenibilidad y RSE (Responsabilidad Social Empresarial). Entre otros aspectos, se registran detalladamente el uso eficiente de los recursos, la actuación en el ámbito social, las buenas prácticas empresariales de la dirección y el índice de solvencia.
Con esta nueva distinción queda claro: Märtens cumple una vez más con los requisitos de calidad en todos los ámbitos. Sin embargo, para nosotros esto no es motivo para dormirnos en los laureles. Buscamos constantemente nuevas posibilidades de optimización para contribuir a un medio ambiente saludable y a un clima laboral positivo. El director general Bernhard Funke ha explicado recientemente en la revista «Standpunkte» cómo Märtens impulsa con éxito la transición energética en su propia empresa a pesar de los vaivenes de la política.
¡Merece la pena echarle un vistazo!